Sunday, July 08, 2007

LA inJUSTICIA CHILENA.

2 artículos aparecidos en un periódico de la capital me han llevado a reflexionar acerca de que esta pasando con la llamada justicia chilena.

Veamos:
1 La Tercera – Miércoles 13 de Junio de 2007
BREVES: TOCOPILLA

Sujeto que robó leche deberá estar cinco años preso.

A cinco años de presidio fue sentenciado ayer Juan Alejandro Varas Duarte (25), obrero que fue acusado por la Fiscalía Local de Tocopilla de robo con violencia, luego que fuera detenido tras sustraer 2 bolsas de leche en polvo desde un supermercado.
El hombre intento sobrepasar la caja, siendo detenido por una funcionaria, con quien mantuvo un forcejeo, hasta que el condenado le propino un golpe de codo en el rostro y le dañara un dedo, causándole un esguince.

2 La Tercera - Miércoles 4 de Julio 2007-07-07
SANTIAGO.

Incidente en Peñalolen.

Delincuente toma a mujer como rehén durante persecución

Personal de Carabineros detuvo a un sujeto quien, tras una persecución en moto, ingreso hasta el departamento de una mujer, la amenazo con un cuchillo y luego la tomo como rehén en Peñalolen.
Renato Núñez Escalona (26) circulaba en su vehiculo por calle El Chuncho con Los Cerezos, lugar en donde fue interceptado por efectivos policiales a raíz de una actitud sospechosa junto a su acompañante. Los individuos, luego de abandonar la moto en Avenida Las Torres se separaron y uno de ellos llegó hasta el condominio Las Cumbres, donde subió hasta el tercer piso del Block F.
El antisocial abrió la puerta del inmueble e intimido a Leticia González Cordonier (27), a quien llevo del pelo hasta la cocina y la amenazo con un arma blanca para salir de la casa. Luego, el sujeto bajo las escaleras con la victima y se enfrento a un carabinero, el cual le disparo. Luego, otro policía detuvo al sujeto.

Nota de la Redacción: El sujeto al ser llevado ante la Jueza del Juzgado respectivo fue dejado en libertad por “no ser un peligro para la sociedad” y hasta hoy no ha sido hallado para continuar con el juicio.

2 ejemplos para demostrar que algo esta sucediendo en la Justicia Chilena y que no tiene nada que ver con la imagen que uno tiene de ella. Es decir, aquella en que esta rama de la Administración Pública defiende el interés de la victima y de la sociedad.
Mas aun con la nueva reforma penal, la victima no tiene Abogado Defensor (salvo si tiene plata y paga uno de su bolsillo), pero si el Imputado o acusado en donde el Estado le coloca uno.

No justifico el delito cometido con el primer ejemplo expuesto, pero ¿será un delincuente común quien roba 2 bolsas de leche? Todos estamos sujetos a cometer errores, pero creo que un Juez debe tener el criterio suficiente para equilibrar las penas aplicadas.

Ahora son tantos los errores cometidos por los Jueces que la opinión publica tiene una opinión muy critica de ellos, son pequeños Dioses con pies de barro.
Estos funcionarios son los únicos que no le rinden cuenta a nadie de sus actos equivocados, duran en el poder Judicial hasta los 75 años de edad y no son cambiados o sacados de su puesto por controles externos al Poder Judicial.
Los Parlamentarios, el Presidente de la Republica, los Empleados Públicos de los Ministerios pueden ser sacados si los ciudadanos así lo estiman.

Es necesario modernizar todo el aparato Judicial y los Jueces deben estar en la Judicatura no mas allá de lo que dura un Senador en su cargo y luego pasar a formar parte de un Grupo de Estudios Legislativos hasta su periodo de jubilación o volver a ser Jueces de Juzgados para reciclar sus conocimientos.

Lo que hoy sucede con la justicia chilena es el error mas grande que comete la democracia, si la justicia no existe, la sociedad vuelve a “la ley de la selva” y es común escuchar que las personas desean hacer justicia por sus propias manos, por que no hay confianza en una justicia que no es equilibrante y JUSTA.

Hugo Pinaud R.
Director Cecitec

2 comments:

POLO said...
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POLO said...

Estimado Sr. Pinaud, felicito primero su preocupación por temas tan importantes como la administración de justicia, toda inquietud de la opinión pública sobre el mismo ayuda todos a cuestionarnos sobre el particular, y a las autoridades a intervenir en la persecución de las mejoras del sistema.
Sin perjuicio de lo anterior, me gustaría hacer algunas precisiones en algunos temas que UD. toca.
Como profesional del área, no me voy a referir a los ejemplos de prensa que UD. toca, sencillamente por que no manejo todos los antecedentes (como de seguro tampoco los tiene la prensa) y por tanto sería poco serio hacer cualquier comentario sobre el tema en base a estos “informes”. Desde el mismo punto de vista, dos casos (¡sólo dos casos!) creo que son insuficientes para hacer juicio sobre la actividad judicial.
Ahora bien, el derecho penal es una de las áreas más delicadas y, por otro lado, populares, a la hora de hacer críticas al sistema judicial, sin reparar en las complejidades que tiene y en todos los que intervienen en dicho proceso, desde el legislador al crear las leyes, hasta el Sr. que cuida a los condenados. Todo lo anterior, advierto desde ya, no es una base para hacer una defensa irreflexiva sobre una realidad que todos sabemos, necesita de reformas y nuevas maneras de interpretar y ver las leyes de acuerdo a criterios más en línea con la realidad social en la que estamos insertos, cómo también con las formas de creación y hermenéutica del ordenamiento jurídico, que son comunes en los países de nuestra misma esfera cultural.
Dentro de lo antes dicho, y ya haciendo mención a lo por UD. expuesto, afirmaciones tales como “Mas aun con la nueva reforma penal, la victima no tiene Abogado Defensor (salvo si tiene plata y paga uno de su bolsillo), pero si el Imputado o acusado en donde el Estado le coloca uno”… “Ahora son tantos los errores cometidos por los Jueces que la opinión publica tiene una opinión muy critica de ellos, son pequeños Dioses con pies de barro.”… “Estos funcionarios son los únicos que no le rinden cuenta a nadie de sus actos equivocados, duran en el poder Judicial hasta los 75 años de edad y no son cambiados o sacados de su puesto por controles externos al Poder Judicial”, considero que no son antecedentes serios para montar una discusión repto al tema.
Vamos por parte: en primer lugar NO ES CIERTO que la víctima no tenga abogado y los imputados si. El sistema es diverso entre la Defensoría penal y el Ministerio Público, pero ambos están diseñados para cumplir sus funciones respecto a la parte que les toca representar. Claro está que un órgano existe la licitación de causas a abogados y estudios jurídicos privados (Defensoría Penal) y en otro no, pero el afirmar lo que UD. dice, está fuera de la realidad, y es una irresponsabilidad. En el plano que UD. afirma, estaríamos frente tal desigualdad ante la ley e inconstitucionalidad, que sería sencillamente imposible pasarla por alto a ninguna autoridad.
En cuanto a los errores judiciales, ellos existen, así como los medios para reclamar por ellos y solucionarlos, pero creo que esto no es más una cosa de opinión personal y por tanto absolutamente respetable, sin perjuicio de no compartirla.
Una cosa distinta es el hecho de que el Poder Judicial no le de cuentas a nadie. En cada escalafón del mismo se rinde cuentas a un superior y el superior tiene responsabilidades ante el Legislativo, como lo establece la Constitución. Lo que logro divisar en su comentario, es una crítica a la independencia del Poder Judicial respecto del Poder Político (Ejecutivo y Legislativo) pero le puedo afirmar que eso es uno de los puntos fuertes en nuestra forma de organización política. Imagine por un momento que, los cargos de jueces fueran designados por, el Congreso Nacional o por el Presidente (hoy Presidenta) de la República, qué verdadera libertad tendían para juzgar casos de corrupción, tráfico de influencias, entre otros delitos contra la administración pública, si quienes les “dan trabajo” son los mismos que tienen que eventualmente condenar. Resulta difícil de imaginar. La separación de las Funciones del Estado es un eje principal, desde hace ya muchos siglos, de la garantía de un Estado Democrático de Derecho.
El fenómeno de la delincuencia es un fenómeno SOCIAL complejo, que requiere de soluciones a largo plaza que están fuera del ámbito penal. Es conocida y cierta la frase que dice que la mejor política criminal es una buena política social, y creo que en los últimos años en ese plano se va por buen camino. La destinación de recursos públicos a materia de educación, salud, previsión social, justicia de familia, vivienda, etc. son verdaderamente la vía, a largo plaza para disminuir la delincuencia. El marginarnos del análisis, y señalar a los “delincuentes” como los malos y a los que no los son (o mejor dicho, a los que no sorprenden) como los buenos, es una forma bastante simple de ver el fenómeno en comento, además de marcar nuestra irresponsabilidad como sociedad frente al mismo.
Por último, no debemos olvidar que el derecho penal, es violencia, una forma autorizada, estatal y regulada, pero al fin violencia; y por lo mismo es (o debiera ser) la última herramienta que utiliza el Estado para regular la convivencia social. Sólo en esta medida se justifica (para algunos ni siquiera así) la utilización de esta forma de control social, después de usar todas las formas preventivas y punitivas previas. Y, al final, al usar el derecho penal, hacerlo con los filtros y garantías que un Estado Democrático de Derecho (que con mucho esfuerzo y sufrimiento hoy tenemos) impone y exige.
Atte.
Leopoldo E. Sanhueza Tobosque
Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales (Universidad de Concepción, Chile)
Doctor(c) en Derecho Penal (Universidad de Salamanca, España)
Doctor(c) Europeo en Derecho (Università Degli Studi Di Trento, Italia)